Empezó por hartazgo, no por una oportunidad de mercado.
Todo el mundo ha vivido lo mismo. Vas a la peluquería a cortarte solo las puntas y sales con cinco centímetros de menos. Compras una crema que promete el mundo y a media mañana la piel vuelve a pedir. Empiezas una rutina de cuidado facial comprando un producto al mes y no ves resultados nunca, porque nunca llegas a tener la rutina entera.
PULCRA nació de esa lista de frustraciones concretas. No de una tendencia, ni de un hueco en un Excel. Cada producto del catálogo existe porque resuelve un problema que alguien tiene de verdad — y si no lo resuelve del todo, lo decimos en la propia ficha.
Por eso encontrarás en cada producto un apartado que se llama «Sinceramente». Ahí contamos qué no hace. Es la parte que más nos costó escribir y la que más nos define.
Preferimos que compres menos y aciertes, a que compres más y vuelvas decepcionada.